A ti te tocó llegar
A recoger los pedazos
El alma aun sangraba
Blasfemaban los labios
A punta de perseverancia
Lograste disipar la niebla
Cuantas lágrimas de dolor
Enjugaste con paciencia
A ti te tocó atizar
Las brazas que se extinguían
Y así poderme entibiar
El corazón y la vida
Caminaste siempre a mi lado
Muchas veces un paso atrás
Solo para que supiera
Que contigo podía contar
A ti te tocó ser pared
Y alas para llegar
Con la primera siempre afirmabas
Las segundas me hicieron volar
Corazón de casa grande
Hombre más bueno que el pan
Gracias a Dios que te puso
En el momento preciso y en el…
…justo lugar
Luciérnaga

Nació desde el centro de una semilla
Que tímidamente al sol germinó
Surcando la tierra por ver lo de arriba
Siguió cada paso hasta convertirse en flor
Soñaba jardines con mil mariposas
Y dulces abejas libando su amor
Desde sus estambres siempre generosa
Ofreció su polen, regaló su olor
Verla despertarse era una belleza
Cuando en los primeros rayitos del sol
Ella sacudía fuera a la pereza
Lavando sus pétalos llena de candor
Eran sus vestidos de blancura albina
Como una novia al pie del altar
La naturaleza olvidó darle espinas
Para los peligros poder alejar
El verdor del tallo, pétalos radiantes
Miradas solían siempre cautivar
Como si volviese de un sueño distante
El amor la puerta le vino a golpear
Con inmenso asombro ella descubría
Toda la dulzura que nos da el amar
Debe ser por eso no advirtió la herida
Que su noble pecho vino a desgarrar
Jugaba contenta con la dulce brisa
Cuando un extraño la vino a cortar
Se le fue la vida junto con la risa
La flor sin espinas no pudo arañar.
Luciérnaga

Perdí mi pase de usuaria frecuente
Del tren que llevaba tan solo a soñar
Ahora en la vida también pongo mente
Cuando se me ofrece volver a viajar
Escojo con calma la ruta y destino
Sin tener apuros de pronto llegar
Cual si fuese un ave que forja su nido
Conciente que pronto ha de ser su hogar
Me bebo despacio la copa de vino
Así me permito poder degustar
El bouquet del néctar, perfume divino
Que me va envolviendo todo el paladar
Así es como quiero vivir hoy la vida
Y de esta misma forma comenzar a amar
Con pasos tranquilos sin riesgos de heridas
Que consumen tiempo en cicatrizar
No quiero escaleras que lleven arriba
Ni por mis temores tener que bajar
Del amor yo busco la justa medida
Mirarte a los ojos y sentir... somos par.
Luciérnaga

Me fui desnudando hasta sentir frío
Te dejé mirar más allá del vestido
Asomaron lágrimas, lutos y carencias
Entonces te dije, aquí está mi esencia
Puedes conocerme en este segundo
Cuando frente a ti expongo mi mundo
Aquí podrás ver todas las miserias
Palpar mis deslindes, seguirme las huellas
Soy carne que supo dividirse y dar vida
Hoja que en el viento viajó a la deriva
Lágrimas negras humedeciendo la tierra
Al dejar el fruto de su vientre en ella
Soy el tren que gime arrastrando su carga
Metal que se oxida pero que jamás falla
Un sino de olvidos me marca el camino
Heridas que al viento dicen que he vivido
Me fui desnudando para ti en silencio
Quiero que conozcas mi jardín secreto
Ese que no ves si no es con el alma
Porque ya lo sabes... los ojos engañan.
Luciérnaga
Yo te he amado tanto que hasta en la tristeza
He sentido que tú fuiste mi mayor riqueza
Te perdí en caminos irrecuperables
Pero aún es a tu amor, mi corazón permeable
Yo he buscado a tientas el camino del olvido
Descalza y herida he creído avanzar
Mas cuando pienso que al fin , el recuerdo he vencido
Es cuando mas siento que no te dejo de amar
Yo sequé mis ojos de tanto llorarte
Apagué en mi pecho el fuego que quemaba
Contuve mi cuerpo por no salir a buscarte
Sellando en mi boca la voz que te aclamaba
Yo te he amado tanto hasta llegar al perdón
No fue un camino fácil, hasta en el alma dolió
De rodillas suplicaba me abandonase la pasión
Que ciegamente profesaba a quién mi amor despreció
Yo abrí la jaula del sentimiento que nos unía
Todo lo invitaba a su libertad recuperar
Le regalé mis alas facilité su salida
No me preguntes por qué…el se quiso quedar.
Yo te he amado tanto... como tú nunca lo harás.
Luciérnaga

Me creerías si te digo que te quiero
Que te quiero como nunca te han querido
Más allá de la mente y los sentidos
Que me llegas como al mar le llega el río
Me creerías si te digo que te extraño
Cada tarde como un reloj herido
Donde no avanzan los minutos y
El tiempo se ha quedado suspendido
Me creerías si te digo que maldigo
Al destino que ha jugado con nosotros
Que te puso al otro lado del camino
Alejándote de mis brazos y mis ojos
Me creerías que a la muerte he mirado
Sin temor, desafiante y le he pedido
Que si vida es vivir tan separados
Me haga suya y me lleve hasta el olvido
Que suerte que fui tu fin de camino
En el que buscaste saciar tanta sed
De alguna aventura, de un amor furtivo
Pasiones que dentro pedían nacer
Que suerte que estaba justo en esa esquina
Donde tu tristeza me encontró al pasar
Con tu andar cansino, mirada plomiza
Cansados tus ojos de tanto llorar
Que suerte que pude llenarte la vida
Vaciando en tu alma mí forma de amar
Robando del cielo mil lunas perdidas
Y siendo en tu noche estrella fugaz
Que suerte que tuve siempre me repito
De haber conocido contigo el amor
Llegaste en mi alma a lo más recóndito
Al lugar que nadie pudo antes llegar
Que suerte que existas, que suerte me digo
Que después de tanto…seamos amigos.

Quién te acunará sueños
Y para que no sufras
Detendrá el tiempo.
Quién te peinará el cabello
Diciéndote mi niña
No sigas corriendo
La vida ya llega
No apures al viento
Sonríe mi niña
Como hace el lucero.
Quien te sostendrá
Para que no duela
Cuando por la prisa
Tengas un tropiezo.
Quien podrá mirar
Dentro de tus ojos
Todas las estrellas
Titilando asombros.
Quien va a caminar
Junto a ti la vida
Y te hará sentir
La hija más querida
Cuando el viento arrecie
Fuerte ante tu puerta
Verás que no hay nada
Que a este amor lo venza
Estaré contigo
Dando tus batallas
Me convertiré
En tu escudo y lanza
Y cuando las dudas
Salgan a tu encuentro
Preguntando quién
Te siente tan dentro
Diles que es tu madre
La que está dispuesta
Por ti a dar la vida
Con todas sus fuerzas.

Están convertidas en grises cenizas
Al fin de todo yo las incendié
Entre los ecos de estridentes risas
Quemé a las horas junto con mi fe
Eran al comienzo como un dulce vino
Pasaban mimosas jugando en mi piel
Unas en silencio otras como un trino
Todo dependía que estuviese el
Como si olvidasen su vital motivo
Se alargaban siempre que lo deseé
Haciendo eterno a un beso furtivo
Bañando mis labios con su dulce miel
Sin una señal, sin un previo aviso
Como si jugaran a cambiar la suerte
Se les disiparon todos los permisos
Y confabularon como darme muerte
Antes que lograran su cruel cometido
Me bebí de un golpe hasta los segundos
Fue en ese momento que perdí el sentido
Cayendo en un mar de dolor profundo
Cuando desperté estaban ausentes
Dicen que un incendio las exterminó
Que para apagarlo no fue suficiente
El río de lágrimas que de mi brotó.
Luciérnaga
Entro y salgo por la puerta giratoria
Que me lleva hasta el centro de tu amor
Cuando creo haber logrado la victoria
Estoy fuera y doblegada de dolor
Es esquivo como un pez el sentimiento
E impetuoso como un rayo el corazón
No se rinde testarudo ante tu olvido
A empellones busca sitio en tu calor
Como un arma ignorante de su alcance
Que asombrada mira el daño que causó
Este amor me ha mellado hasta la carne
Escarchándome la vida y la razón
Entro y salgo por la puerta giratoria
Soy un péndulo en vaivenes de tu adiós
Se han dormido los relojes de esta historia
Como trenes que perdieron su estación.

Soy sonido del viento en la tormenta
La fuerza de un rayo al estallar
La uva que en la parra se despierta
El vino que tu alma ha de embriagar
Soy el puente que te une con mi orilla
La carta de navegación en alta mar
Pétalo, flor, fruto y semilla
En tu piel sencillamente soy lunar
Soy soporte de un amor de fantasía
Filigranas de oropel tras un cristal
Sentimiento que te agrega plusvalía
Y se funde sobre ti como un metal
Soy…
